¿Que Ofrecemos?

EL ESTILO DE EDUCACIÓN PERSONALIZADA

Y EL POR QUÉ DE SU NOMBRE

El Dr. Víctor García Hoz (1911 – 1998), es uno de los más destacados maestros de la pedagogía española contemporánea.

Nació en Burgos, España. Dedicó su vida a la educación, comenzó ejerciendo la docencia como  maestro rural, luego fue director de la Escuela Normal de Maestros de Madrid. En el año 1940 hizo su doctorado y ocupó la cátedra de Pedagogía Experimental y Diferencial de la Universidad de Madrid, fue Director del Instituto de Pedagogía del  Consejo Superior de Investigaciones Científicas, es miembro de  la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Su personalidad y obra pedagógica adquirieron resonancia internacional por ser  pionero del movimiento renovador denominado educación personalizada, y por el gran número de valiosas publicaciones en beneficio de la educación

FUNDAMENTOS QUE NOS PERMITEN OPTAR POR EL ESTILO PERSONALIZADO DE EDUCACIÓN

FUNDAMENTO FILOSÓFICO

La concepción del hombre como fundamento de la educación

Toda educación se instala en una concepción del hombre porque  aquella acontece en la naturaleza de éste, se vincula a su actividad y tiene que ver esencialmente con su vida, con su fin, con su felicidad, con su conducta. Por ello se afirma que no es posible referirse a la educación del hombre si previamente no se tiene un esbozo de la imagen del hombre que se va a formar.

“Ningún maestro educa sin saber para qué educa y hacia dónde educa. Hay un proyecto de hombre encerrado en todo proyecto educativo; y este proyecto vale o no según construya o destruya al educando. Ese es el valor educativo”

(Santo Domingo 265)

La persona es un valor por sí misma y de ella se despliegan una serie de posibilidades éticas, sociopolíticas y pedagógicas.

Afirma la primacía de la “persona humana” por ser imagen de Dios y por lo tanto con una dignidad inviolable, que ellos mismos y los demás deben respetar. Esto significa condenar todo menosprecio, reducción o atropello de las personas y sus derechos inalienables.

Lo considera libre para poder realizarse en el plano trascendente y poder elegir aquello que lo dignifica
Sabe que el hombre es un ser incompleto pero que tiende y aspira a la perfección  entendida esta como el desarrollo pleno de sus potencialidades que lo hacen más humano, más persona.

FUNDAMENTO PEDAGÓGICO

Estilo de educación personalizado

La Educación Personalizada centra el proceso educativo en la persona del alumno, convirtiéndolo en protagonista de sus aprendizajes.

La educación personalizada, nos dice Víctor García Hoz, “se apoya en la consideración del ser humano como persona y no simplemente como un organismo que reacciona ante los estímulos del medio, sino principalmente como un ser escudriñador y activo que explora y cambia el mundo que lo rodea”

“El profesor se convierte para cada uno en la ayuda, el consejero, la persona competente, el que no sólo permite la adquisición del saber, o del saber hacer, el que le enseñe cosas; sino el que le permite, al hacer esto, descubrir con alegría sus propias aptitudes, sus verdaderas posibilidades de progreso, descubrirse en cuanto persona, responsable de sí misma y dinámica, ávida de superarse” …” Esta actitud de persona a persona inicia pronto relaciones personales. Es la base de una formación personal y comunitaria”

En este contexto, la enseñanza es  fundamentalmente una ayuda, y el maestro, por tanto, una causa coadyuvante de la formación intelectual del discípulo. Enseñar no es ni más ni menos que ayudar a otro hombre a adquirir el saber… (Santo Tomás)

La enseñanza consiste en una cooperación, que tiene como supuesto la operación del discípulo. Aprender no es, por tanto un puro recibir, sino una verdadera actividad que el discípulo ejerce con el auxilio o concurso del maestro

La pedagogía personalizada sigue los principios filosóficos de Santo Tomás, quien nos manifiesta que la enseñanza debe estar centrada en el alumno, tiene que estar en función de la persona concreta a la que está destinada. El docente es una persona que actúa de agente secundario, como un instrumento que facilita y ordena el aprendizaje del alumno, y ambos siguen la pauta objetiva de la ciencia.

La Educación Personalizada como estilo pedagógico:

El fin de la Educación Personalizada, es la excelencia de la persona. Esta excelencia no se puede dar sin el desarrollo de las actitudes que elevan al ser humano en el camino de la realización de su dignidad.

Desde este punto de vista la persona es asumida como un ser con inteligencia y voluntad; y por lo tanto, con libertad, activo y capaz de su propio perfeccionamiento, es desde luego un privilegiado, pero no obra acabada, es un ser en proceso de lucha y esfuerzo, un proyecto que se realiza y perfecciona.

Por ello se preconiza la educación en valores humanos, los cuales siendo ideas rectoras de la conducta de la persona, se hacen realidad con la adquisición de hábitos buenos. Estos hábitos buenos conseguidos o aprendidos a través de la repetición consciente de actos buenos, vienen a ser virtudes.

La formación en virtudes debe ser propósito fundamental del Plan Formativo del Colegio, dando mayor énfasis en la niñez. En la pubertad y la adolescencia deberá mantenerse ese objetivo dando énfasis a la afectividad, desarrollo y fortalecimiento de la voluntad, pues al terminar su escolaridad, los alumnos deben poseer virtudes y una voluntad que les permita tomar decisiones y llevarlas a cabo.

Estilo integrador y abierto.

El rápido desarrollo de las ciencias y la extensión creciente de la educación han ido llevando a una división progresiva de las materias de enseñanza que ha terminado en una fragmentación real, de tal suerte que las distintas materias comprendidas en los Planes de Estudio, forman islas culturales sin relación. Se llega así a una formación enciclopédica, sumativa y sin organización que difícilmente puede ser considerada como formación intelectual, porque no plantea el desarrollo de las capacidades para establecer relaciones entre unos conocimientos y otros. Frente a la tendencia de atender muchas actividades entre las que destaca el llevar programas demasiado extensos en cuanto a su contenido, y atender aspectos formativos que  fortalezcan la voluntad y faciliten la convivencia, cada uno de ellos inconexos, la educación deberá convertirse en una actividad de aprendizaje integradora.

Estilo reflexivo y creador y libre

La diferencia entre el aprendizaje animal y el aprendizaje humano, está en que el hombre interioriza el aprendizaje y elabora datos obtenidos de la observación externa, formula juicios y establece nuevas relaciones creativas. Corrientemente la capacidad creativa del hombre se suele interpretar como algo propio, únicamente de unos pocos privilegiados, lo cierto es que la actividad creadora del ser humano se extiende a todas las manifestaciones de la vida tanto escolar como familiar. La creación humana, es tanto como realizar o construir acciones o cosas nuevas sobre un material preexistente. No se puede educar personalizando si no se promueve y refuerza la capacidad creativa de los alumnos.

Otro de los rasgos que diferencia a una persona de la otra es su autonomía o libertad con la que realiza sus acciones. Sabemos que el hombre es puesto sobre la tierra en forma incompleta y que su realización se logra a través de la libertad responsable El camino hacia la perfección del hombre puede ser considerado como un despliegue sucesivo de las posibilidades de obrar libremente

La educación de la libertad tiene  su expresión más clara en el desarrollo de la capacidad de elección. Enseñar a elegir o educar para elegir bien es un objetivo preciso de la educación personalizada

La libertad de iniciativa, la libertad de elección, la libertad de aceptación constituyen, en resumen, los objetivos de la educación personalizada en función de la autonomía del hombre.

Estilo singularizado

La creatividad nacida de la reflexión y la originalidad del sujeto, apuntan a una de las características propias de la persona: su singularidad, que necesariamente incide en el estilo de la educación personalizada. La singularidad no es sólo diferenciación numérica, sino distinción cualitativa, en virtud de que no existen dos hombres idénticos, que cada hombre es quien es, diferente a los demás.

La singularidad humana hace necesaria una de las grandes actividades que a todo maestro se le exige: la atención personal.

Fácilmente se comprende que tal actuación tiene un relieve especial cuando se pretende calificar de personalizado un tipo de educación. Sin embargo, el reducir la educación sólo al cultivo de las características individuales, sin considerar la necesidad de comunicación que tiene el ser humano, se corre un gran riesgo. La necesidad de comunicación que toda persona tiene no se satisface simplemente siendo un número más, cada hombre requiere establecer relaciones personales con quien se rodea.

Vinculado al estilo singularizado está el tema de las Diferencias Individuales en Educación.

La actividad y la organización más corriente en las instituciones escolares se apoyan en una verdad a medias, el creer en la homogeneidad de los escolares a los que agrupan dentro de la escuela. Pero lo cierto es que si bien en un grupo de alumnos presentan rasgos comunes, también presentan rasgos claramente diferenciados.

Los niños que ingresan a primer grado difieren uno de otro principalmente en su capacidad para aprovechar las posibilidades para aprender.

Resulta poco eficaz pretender que un grupo de alumnos, por muy homogéneos que parezcan, realicen su aprendizaje al mismo ritmo, cubran los mismos objetivos y se interesen por los mismos problemas; la educación se realiza en cada sujeto de acuerdo con sus propias características, por ello en nuestro Colegio trabajamos con dos tipos de objetivos: Objetivos Fundamentales (que lo obtienen todos los alumnos) y Objetivos Individuales (de acuerdo a su ritmo de aprendizaje de cada uno)